Las regiones de Ródano (Rhône), Saboya (Savoie) y el Dauphiné incluyen los Alpes Franceses, sus colinas, y los inmensos valles de los ríos Rhône y Saône. Sus departamentos son Loire, Rhône, Ain, Ardèche, Drôme, Isère, Savoie y Haute-Savoie.
Lyon, situada en la parte más profunda del valle del Rhône, tiene una gran tradición gastronómica. Es la segunda ciudad más grande de Francia, además de un centro cultural, artístico, financiero e industrial, con varios festivales internacionales y ferias de muestras. Merece la pena visitar la Catedral de St Jean, que es un vestigio romano de la ciudad, y el Museo de la Civilización Galo-Romana y el Gran Casino de Lyon.
Los Alpes Franceses se extienden por Savoie y el Dauphiné en la frontera con Italia. Napoleón marchó por esta zona después de haber escapado de Elba en 1815. Desembarcando en Cannes con 100 hombres, intentó seguir la costa hasta Marsella y subir el Valle del Rhône de Lyon hasta Paris, pero recibió informes de que la población en esos caminos era hostil y se vió forzado a pasar por el interior de las montañas. Llegaron hasta Gap (a 150km de la costa) en 4 días, a Grenoble unos días después y finalmente a París (a 1152 km de Cannes) en tan sólo 20 días con una armada fiel y numerosa. Es posible retrazar esta ruta, pasando por muchos lugares de gran belleza natural, cada parada esta perfectamente marcada.
Los Alpes exigieron muchisimo a la ingeniería francesa. Algunas de las carreteras y trayectos de ferrocarril constituyen una atracción turística en sí mismos. Algunos ejemplos son la locomotora de vapor que va de La Rochette a Poncharra (a unos 40 km. de Grenoble); y los 32 km. desde Saint-Georges-de-Commiers a la Mira (cerca de Grenoble), con 133 curvas, 18 túneles y 12 viaductos. Es un buen lugar para hacer excursiones, senderismo y deportes de montaña y acuáticos. En los ríos de los Alpes se pueden hacer paseos náuticos. El senderismo se puede practicar fácilmente gracias a los mapas GR (grandes randonnées), que llevan marcados los principales trayectos oficiales. Los ríos que bajan de los Alpes además de su energía eléctrica proporcionan buena pesca. Pero la principal actividad deportiva en los Alpes franceses es el esquí. Las mejores pistas de esquí se encuentran principalmente al este de Grenoble y al sur del Lago de Ginebra. Todas las estaciones están muy bien equipadas, con buenos hoteles y excelente comida. Casi todas están especializadas en el esquí, pero también se pueden visitar en verano ya que algunas tienen campos de golf, canchas de tenis, piscinas y lagos naturales. En el centro turístico del Lago de Annecy, existe un Museo de la Campana, que tiene un restaurante muy bueno. Se realizan festivales internacionales de gastronomía durante todo el año.