El País Vasco está constituido por tres provincias: Álava, cuya capital es Vitoria-Gasteiz; Guipúzcoa cuya capital es San Sebastián/ Donostia; y Vizcaya, cuya capital es Bilbao.
Esta bellísima comunidad comprende un territorio reducido y muy poblado, con actividades industriales, pesqueras y comerciales muy activas. Sus paisajes con sierras de escasa altitud que sirven de línea divisoria entre los ríos de la cuenca cantábrica, ofrecen matices de verdes bellísimos. Estos ríos, cortos y bravos, con frecuentes cascadas cerca de su nacimiento, y los de la cuenca del Mediterráneo, con cursos fluviales largos que vierten al Ebro, separan a su vez los dos tipos de clima de que goza la región; el atlántico y el mediterráneo continental.
El litoral cantábrico es abrupto y de clima atlántico con su típico "txirimiri", o lluvia muy fina, y temperaturas moderadas que van acontinentalizandose hacia el sur, en la comarca de La Rioja alavesa. A pesar de ser un territorio de gran desarrollo industrial, aún conserva auténticos paraísos naturales, como los parques naturales de Valderejo y Urkiola, de evocador paisaje y la Reserva de la Biosfera de Urdaibai, mágico enclave en torno a la ria de Guernica.
Viajar a través del País Vasco conlleva atravesar diversos puertos de montaña con un paisaje impresionante. Y es precisamente éste uno de sus extraordinarios atractivos, practicar en estos parajes el senderismo, rutas a caballo, o deportes relacionados con la montaña.
Su singular historia ha conformado el específico carácter del país Vasco, desde el misterio que envuelve sus orígenes, hasta su conversión en uno de los motores económicos de la península a raíz del desarrollo industrial del siglo XIX.
La riqueza de su cultura tradicional deriva de su situación estratégica desde donde los intrépidos marineros vascos alcanzaron las lejanas costas de Terranova y Groenlandia; esta situación permitió el asentamiento de distintos pueblos, aunque con distinto grado de penetración, pues la romanización fue un fenómeno que se dio casi exclusivamente en su parte meridional.
Durante la Edad Media fue paso obligado del Camino de Santiago, lo que le proporcionó un gran esplendor cultural y monumental. Producto de su historia son también sus instituciones de gobierno, vigentes durante siglos, y que perduran hasta nuestros días su lengua propia, el euskera, la única lengua no románica de la península y probablemente la más antigua del continente europeo.
El País Vasco posee un folklore muy peculiar, que se manifiesta en sus fiestas populares, así como en sus deportes totalmente autóctonos, como el conocido juego de Pelota Vasca. Su cocina, de las de más reputación en la península, es célebre por su riqueza y variedad, destacando como platos típicos las cocochas de merluza, el marmitaco y otras recetas extraordinarias de pescados y mariscos.

Las ciudades

San Sebastián
La aristocrática ciudad costera que ya desde el siglo pasado fue famosa como noble lugar de veraneo, sigue conservando su atmósfera cosmopolita y exclusiva. Su bellísima arquitectura y sus excelentes playas aún hoy la convierten en destino de vacaciones privilegiado.

Bilbao
La mayor ciudad de la región y centro industrial y comercial de primer orden, tiene un bello casco antiguo donde destaca fundamentalmente su catedral gótica.

Vitoria-Gasteiz
La capital de Euskadi es una bella ciudad, tranquila, limpia y cuidada, con un bello casco antiguo muy bien conservado. Su activa vida cultural ha alcanzado gran reputación con festivales internacionales de gran importancia.