Murcia es una región que a pesar de haberse hecho conocida por sus bellísimas playas, presenta aún un gran número de singulares bellezas por descubrir. Es precisamente en sus condiciones naturales y sus contrastes donde reside una gran parte del atractivo de esta región. Espacios naturales que no podrían diferenciarse de un desierto conviven junto a las frondosas huertas del Valle del Segura y del Guadalentin; modernas urbanizaciones de la costa junto a pueblos del interior con estructura medieval, y grandes concentraciones humanas contrastan con comarcas prácticamente deshabitadas.
Su diversidad paisajística y ecológica junto con su clima mediterráneo, de escasas precipitaciones y suaves temperaturas invernales, crean un microclima que invita al bienestar. Su costa, que cuenta con hasta 200 playas en sus dos mares, el Mediterráneo y el Mar Menor, limitado por un brazo de tierra, La Manga, se ha convertido en una de las más importantes concentraciones turísticas de la llamada Costa Cálida.
Murcia estuvo poblada en la antigüedad por tribus ibéricas que entablaron intensas relaciones comerciales con fenicios y griegos, fundando estos últimas numerosas factorías comerciales en su litoral. Es quizás desde entonces y por ello la razón de que su historia haya venido siempre marcada por el carácter naval y agrícola. Posteriormente fue sede de la primera colonia cartaginense en España, Cartago Nova, y durante la dominación árabe, fue reino independiente, siendo su fértil agricultura explotada por los moriscos con avanzados sistemas de riego, ello ha generado la fama internacional que los productos de su huerta disfrutan hasta hoy.
Este aspecto se extiende también a su gastronomía, con una cocina popular variada y equilibrada en la que destacan los guisos, las ensaladas, los asados y los arroces. Pero no es sólo su huerta la que proporciona excelentes materias primas, también el mar es fuente de la cocina murciana, con excelentes pescados. Con respecto a sus vinos hemos de mencionar que algunos de ellos están ganándose un merecido prestigio, cada vez con más calidad, contando alguna de sus bodegas con importantes premios nacionales e internacionales.
Su folclore combina manifestaciones religiosas de larga tradición con festejos de corte laico y raíz pagana. Su Festival de Folclore Mediterráneo en la primera quincena de Septiembre, la Semana Santa de Murcia, o sus desfiles de moros y cristianos son algunas de las fiestas dignas de presenciar.

Las ciudades

Murcia
La capital de la región, cruzada por el río Segura, está caracterizada por una bella catedral barroca, su luz mediterránea, y la huella árabe evidente en edificios como el Castillo de Monteagudo, fortaleza del s. XI y los restos de las murallas.

Cartagena
Al visitar su Museo Arqueológico descubriremos que en ella estuvo ubicada la ciudad íbera de Mastia y fue hogar de diversas civilizaciones antes de convertirse en la ya mencionada Cartago Nova y ser asentamiento de cartaginenses y romanos. Hoy día es ciudad industrial y minera, poseyendo el más importante puerto de la región.