La guerra entre holandeses y portugueses por el dominio del territorio cearense, a mediados del siglo XVII, marca el origen de la hoy moderna ciudad de Fortaleza.
Una construcción de carácter militar, el Fuerte de Schoonenborch, se convirtió entonces en un símbolo de poder y resistencia e inspiró, más tarde, el nombre de la ciudad.
El Fuerte Schoonenborch fue construido en 1649 a instancias del holandés Mathías Beck con el propósito de consolidar la presencia de la corona holandesa en esta parte de América del Sur.
Vencer esa poderosa resistencia fue el objetivo supremo de los portugueses, aspiración que lograron poco después bajo el liderazgo de Álvaro de Azevedo Barreto.
La villa -años después convertida en ciudad- ganó el nombre de Fortaleza de Nossa Senhora de Assunção, conocida desde entonces de la manera abreviada: Fortaleza.
Fortaleza se sitúa bajo la línea ecuatorial y es la más lejana de las ciudades turísticas del nordeste brasileño. Tiene un aeropuerto recién inaugurado con 6 mangas, dos pisos y tiendas comerciales.
Fortaleza es conocida como la capital del forró, un ritmo folclórico creado por los pescadores de la región en la que predomina el acordeón.
Casi no es necesario decir -qué duda cabe- que esta ciudad posee algunos de los paisajes marinos, playas desde luego, más hermosos del nordeste.
Por añadidura, cuenta con una excelente infraestructura hotelera y una diversidad de restaurantes especializados en frutos del mar, y también en comida tradicional cearense basada en pescados (es digno de recomendar el camarao ao molho de alho, vale decir el camarón preparado en un caldo de ajo fuerte pero delicioso) y, además, cocina italiana como pastas y pizzas.
Por su posicionamiento en la línea ecuatorial el clima es nítidamente tropical con temperaturas entre los 25 º C y 28 º C. Sin embargo, casi nunca llueve aquí. Tanto así que las calles empedradas del casco viejo no tienen drenaje porque simplemente no los necesitan.
Llamada también Hija del Sol, Fortaleza tiene un mar tibio y apacible de aguas verde azuladas y con palmeras en las orillas como en las fotografías publicitarias.
A quince minutos en taxi se encuentra Iguatemí, el nuevo gran shopping de la ciudad, una opción interesante si no desea quedarse en el hotel un día especialmente caluroso o eventualmente lluvioso.
La capital del estado tiene en la actualidad más de 2 millones de habitantes y una diversidad de atractivos que la han erigido en una de las ciudades preferidas por el turismo internacional.
Para quienes desean conocer un poco más la ciudad es recomendable participar en un recorrido sistemático por la antigua y la nueva Fortaleza (city tour) y echar un vistazo a lo mejor de esta capital esencialmente pesquera y marina.

Atracciones

Canoa Quebrada
Entre agosto y setiembre el pequeño poblado de Canoa Quebrada, distrito de Aracati, recibe a muchos turistas extranjeros, principalmente europeos gozando de la temporada de vacaciones.
La pequeña villa de pescadores, de estrechas callejas, recibe en la plaza a decenas de autobuses repletos de visitantes que vienen de Fortaleza. Hay que verificar si su hotel o alojamiento tiene ducha con agua caliente. Algunos no disponen de este servicio.
Canoa Quebrada está a 156 kilómetros de Fortaleza y se distingue por sus playas de diversos colores, rojizos y anaranjados. Los pescadores artesanales salen a pescar en unas embarcaciones precarias a vela llamadas jangada, mientras sus mujeres aguardan en casa preparando un sancocho a base de pescado, y en los ratos libres elaboran hilos en telares artesanales y bordados de encaje que venden a los visitantes.

Cumbuco
A 37 kilómetros de Fortaleza, en el litoral norte, se encuentra la playa de Cumbuco de arenas blancas donde el viento, travieso y caprichoso, hace y deshace figuras en las dunas.
Una opción emocionante y con algo de adrenalina es un paseo en buggy por las dunas. Vencer las curvas, subir, bajar por las laderas ardientes del arenal.
Cerca está la laguna de Parnamirim donde usted puede practicar el famoso ski-bunda (o culo-ski) y deslizarse por dunas de más de 30 metros antes de caer en las aguas de la laguna. También se puede pasear a caballo, en jangadas de pescadores y cuatriciclos.

Lagoinha
Antiguo puerto de piratas franceses, Lagoinha es una de los más bonitos parajes de litoral del nordeste brasileño. Hoy es una apacible comarca de pescadores que atrae la atención de fotógrafos por la peculiaridad del paisaje. Desde la parte alta se divisa un horizonte de original belleza decorado de palmeras y un mar apacible y azul.

Beberibe
Sin duda las mayores atracciones del litoral este, en Beberibe, son Morro Branco y Praia das Fontes.
Morro Branco es famoso por la presencia de profundas brechas en la corteza del arenal, de donde los nativos extraen arena anaranjada y rojiza que utilizan en los trabajos de artesanía que ofrecen en la feria local. Son kilómetros de fallas talladas por la acción de los vientos sobre las dunas, formando un panorama único con fuentes de agua dulce. Está localizado a 85 kilómetros de Fortaleza.
Para almorzar o cenar o beber un buen trago existen diversos bares y restaurantes con el telón de fondo de las palmeras, las dunas y el mar.

Beach Park
El parque acuático conocido como Beach Park tiene toboganes y juegos de agua que la sitúan entre las más atractivas del continente. El tobogán de mayor altura alcanza los 38 metros.
Sobre la arena, si lo prefiere, puede ser atendido por mozos con un variado menú consistente en pescados, camarones, langostas, carnes y platillos locales y, desde luego, cocina internacional.

Feria de artesanía
La feria de artesanía tiene lugar en la playa de Meireles. En ella puede comprar a precios realmente muy bajos artesanía de madera, hamacas paraguayas tejidas, bisutería, caracoles, castañas de cajú, ojotas, remeras, botellas con frutas o cangrejos en su interior y demás.

Fortaleza de noche
La vida nocturna en Fortaleza empieza los miércoles en una callejuela empedrada llamada la Rua do Pirata. Se concentran allí restoranes y bares con música en vivo, discotecas, y uno que otro cabaret.
El jueves es el día del forró en Praia do Futuro, una hermosa playa donde se baila en pareja en la arena hasta el amanecer. Los viernes y sábados hay para todos los gustos por todas partes. Imposible aburrirse en este destino.