También conocida como la "Capital Ecológica", Curitiba, capital del Estado de Paraná, preserva extensas áreas verdes. Curitiva es una ciudad con grandes plazas, e inmensas zonas verdes en pleno centro, con bulevares y calles floridas. Las buenas administraciones de sus alcaldes hubieron creado innovaciones de éxito, que son copiadas en diversas partes del mundo. Entre ellas, se destacan las calles de amplias aceras y exclusivamente peatonales.
Existen muchos parques públicos equipados con churrasqueiras y pistas de "Cooper", teniendo fácil acceso por autobús, automóvil o bicicleta (son 150 km de ciclovias cortando la ciudad).
El Jardín Botánico, por ejemplo, ofrece una vista panorámica de la vegetación de diversas regiones. Su estufa de arquitectura moderna y sus jardines bien cuidados se convirtieron un de las tarjetas postales de la ciudad.
La calle 24 Horas, con sus tiendas y bares que nunca cierran, se convirtió un punto de encuentro para personas de todas las edades. Por todas estas características y muchas otras, Curitiba es considerada una de las ciudades brasileñas que tiene la mejor calidad de vida.
Así como las demás ciudades del sur, sufrió la fuerte influencia de los inmigrantes que llegaron a inicios del siglo pasado. Poloneses, italianos, alemanes, japoneses, sirios y de otras etnias que, junto con los descendientes portugueses, negros e indios que ya vivían aquí, formaron un pueblo heterogéneo y con múltiples influencias culturales. Uno de los lugares más tradicionales es el barrio de Santa Felicidad, poblada por Italianos.
Su temperatura media es de 17ºC, por lo que tiene un clima ideal para la actividad turística. Sin embargo, por estar situada en la región sur del país, los veranos son más amenos, pero los inviernos, más rigurosos