La historia de Buzios se parece al de la La Cenicienta. Una remota y olvidada aldea de pescadores se transformó, gracias a la varita mágica de su belleza natural, en la actual ciudad de veraneo de la alta clase social carioca y del jet set internacional.
Su atractivo había comenzado a cautivar a la elite del país a finales de la década del 50` pero fue la glamorosa presencia de Brigitte Bardot (y las gimientes expresiones de placer con que se refirió al lugar) las que atrajeron la mirada del mundo sobre Buzios. Desde entonces decenas de estrellas de Hollywood desfilan por aquí.
Hoy, esta magnífica ciudad balneario situada en una península, atrae más de 600 mil visitantes por año. Se localizada a 180 kilómetros de la capital Río de Janeiro, tiene 24 playas de aguas claras y tibias y es conocida por su intensa y sofisticada vida nocturna que suele culminar con el rayar del nuevo día.
Aquí la vida comienza después del mediodía cuando los restaurantes abren para recibir comensales deseosos de recuperar energías después de una madrugada espléndida. Las tiendas comienzan a atender desde las 15.00 horas y cierran a la medianoche por el mismo motivo.
Buzios cuenta hasta con un campo de Golf. Usted hallará desde luego diversos bares, restaurantes, tiendas de firmas famosas en un tramo de poco menos de 500 metros.
Hay playas para diversos gustos: desde agitadas como las del Geribá, Joao Fernandes y Joao Fernandinho, Tortuga y Herradura.
Para los adeptos al naturismo encontrará después de una larga caminada las exclusivas playas de la Foca y Ojo de Buey, apacibles.
El balneario concentra magníficos restaurantes para quienes aprecian la buena mesa. Hay restaurantes franceses, italianos, marroquíes, tailandeses, entre otros. El buque insignia de la gastronomía local son los mariscos y pescados. Se sabe de muchos extranjeros que vinieron de visita y se quedaron a vivir en el lugar, fascinados por el atractivo físico del lugar y su rica culinaria.

Atracciones

Playa Brava
Playa de 500 metros, de arenas suaves y oscuras, aguas azules y transparentes circundada por acantilados rocosos y cubiertas con vegetación baja. Próxima al centro de la ciudad.

Playa da Ferradurinha
En medio de un paisaje salpicado de rocas, esta playa de arenas claras y finas, aguas tranquilas, azules y transparentes, es ideal para el baño y buceo. Es una piscina natural. Cerca de aquí, luego de atravesar una zona rocosa hay una pequeña playa llamada Playa de los amores.

Playa da Ferradura
Tiene la forma de una herradura con vegetación de cactos y bromelias, además de árboles de mediana altura. Es óptima para baños y deportes náuticos por la tranquilidad de sus aguas. Hermosas residencias de veraneo rodean la playa. Hay bares y restaurantes. Extensión: 1.5 kilómetros.

Playa Azeda
También para bañistas y buceadores por la claridad y tibieza de sus aguas. Tienen 300 metros de extensión.

Playa da Armaçao
En los años 60 era frecuentada por la estrella de cine Brigitte Bardot. La zona dispone de posadas, restaurantes, residencias de veraneo y locales para noctámbulos.

Es propicia para la práctica de deportes náuticos. Se pueden ver antiguas casas coloniales. Hace varias décadas había aquí un astillero de embarcaciones pesqueras.

Playa da Foca
Es una piscina natural rodeada de roquedales. Extensión: 50 metros.

Playa Azedinha
Pequeña playa con arenas claras y aguas transparentes. Situada al lado de la Playa da Azeda, es un lugar pequeño, de aguas transparentes y claras, y de arenas claras.