Localizada a 66 Km. al norte de Florianópolis, en la punta de la península del Eiriceira, fue en el pasado refugio de piratas y navegantes. Hoy es un pequeño paraíso para aquellos que encuentran en la naturaleza, la paz y tranquilidad que buscan.
Bombinhas es una ciudad cercada por casi 20 playas propicias para los deportes náuticos, como pesca, surf, buceo, etc.. Hierve en el verano, cuando paulistas, cariocas y muchas personas del sur invaden sus playas. De ahí que, muchas personas ha preferido venir para ka los meses de marzo al abril, periodo que llueve menos, es más barato y aún hace calor.
Las playas más importantes son: Bombinhas, Bombas, Cuatro Islas, Mariscal, Canto Grande y Zimbros. Todas cercadas por muy verde, óptimas para la práctica de deportes náuticos y para el ocio.
Arena blanca, mar de agua verde y cristalina, tan cristalina y con su exuberante fauna y flora marítima, que son visibles de la superficie, son una invitación al buceo. Uno de los puntos más interesantes para buceo es el mar de la Galé, donde el casco de una embarcación que fue a pique en 1957 reserva muchas atracciones.
La ensenada de Zimbros es pontilhada por velas y barcos de pesca, preservando un bucólico de villa de pescador. Ya en la ensenada del Mariscal, el mar quiebra fuerte, de ahí que fue electo por la galera del surf.
Bombinhas abriga también la Reserva Biológica del Arvoredo formada por las islas Galé, Desierta, Arvoredo y Guijarro de São Pedro.
La Naturaleza privilegió este pedazo de tierra con playas maravillosas y un mar de impresionar, por sus colores. El dibujo de la costa acuerda la cola de una ballena. Bombinhas es muy frecuentada por practicantes de buceo que no se intimidan con el agua fría y bucean el año todo. Los Meses de Mayo a Julio algunas playas quedan cerradas para a pesca de la Tainha (pez típico de la región sur del país, que en esta época migra de Lagoa dos Patos en RS en búsqueda de aguas saladas y frías para reproducirse.)