El Principado de Asturias podría ser definido geográficamente como un recinto amurallado por la mano de Dios, ya que está rodeado de altas y compactas montañas que miran al mar Cantábrico. Entre éste y la cordillera Cantábrica se extiende su territorio, que disfruta de un clima oceánico, con abundantes precipitaciones, provocando, como consecuencia, el que la región goce de un paisaje bellísimo siempre verde, incluso en verano. Sus tierras presentan asimismo muy variados paisajes, desde la costa hasta la alta montaña, abarcando espacios naturales a lo largo de toda la cordillera Cantábrica, como es el caso de los Picos de Europa, el Parque Nacional de Covadonga, o el de Somiedo, donde habitan todavía algunos osos y urogallos además de diversas especies desaparecidas ya en otros lugares.
A pocos kilómetros de la montaña, encontramos una amplia oferta de bonitas playas y acantilados salpicados de pueblos marineros que contrastan en tradiciones, actividades y colorido con los pueblos de interior.
En dirección Este-Oeste, Asturias es etapa del Camino de Santiago, por lo que las localidades por las que éste pasa jalonan la ruta con innumerables monumentos, muchas joyas importantísimas del románico. En dirección Norte-Sur Asturias marca el inicio de la Ruta de la Plata.
Las montañas y valles asturianos han sido refugio de ritos y liturgias populares, por lo que cada comarca asturiana tiene sus creencias y mitos peculiares. Sus cantos y sus bailes son muestra de un folclore muy original, celebrándose, durante la época estival numerosas fiestas y romerías populares de gran interés. Su amplia oferta en artesanía tradicional se enriquece hoy día con las nuevas tendencias creativas, es de considerar en este ámbito un interesante auge de la creación textil.
Con respecto a su gastronomía, Asturias dispone de copiosas y ricas materias primas, sobre la que se ha creado una cocina deliciosa y fecunda. Destaca entre sus muchas creaciones tradicionales, por su fama, la Fabada hecha a base de fabes, unas alubias grandes y cremosas, morcilla, chorizo y lacón. La bebida por excelencia es la sidra, elaborada a partir de la manzana; todo un arte y una tradición que en parte definen a esta tierra. Asimismo, en tan pequeño territorio se encuentra una excepcional gama de quesos tradicionales, el más conocido el de Cabrales, delicioso queso azul, que encabeza una larga y variada lista de recomendaciones para el gourmet.
Las tierras asturianas llevan maravillando durante décadas a todos aquellos españoles "bien informados" que, buscando el relax en los más bellos e idílicos paisajes de la península, vuelven una y otra vez enamorados de esta tierra, pues Asturias tiene una gran fuerza magnética que impulsa a volver.

Las ciudades:

Oviedo
La capital asturiana, situada aproximadamente en su centro geográfico, conserva numerosas edificaciones del pre románico asturiano, que junto a su singular Catedral gótica le dan un sello de gran monumentalidad..

Gijón
La que fuera antiguo asentamiento romano, es hoy una ciudad abierta al mar, que posee el puerto de más tráfico marítimo del mundo por metro cuadrado de superficie. En ella podemos encontrar una destacada oferta de actividades lúdico culturales.

Avilés
Avilés es uno de los asentamientos poblacionales más antiguos del Cantábrico, conservando en su parte antigua el sabor de ciudad con solera, y situando en su puerto y ría las modernas industrias.
Es por esta extraordinaria monumentalidad por lo que la UNESCO ha declarado a las tres ciudades Patrimonio de la Humanidad