Alsacia y Lorena son dos regiones históricas de Francia que actualmente incluyen los departamentos de Vosges, Meurthe-et-Moselle, Meuse, Moselle, Bajo Rhin, Alto Rhin y el territorio de Belfort. Las ciudades principales son Estrasburgo, Metz, Nancy y Colmar. Estos territorios se han visto bajo el control francés y alemán durante los conflictos que han existido entre éstos países a lo largo de siglos.
Estrasburgo es de lejos la ciudad más importante y la más grande de la zona. Ha sido durante siglos una ciudad en un cruce de caminos: en la ruta mercantil (y de invasiones) de este a oeste, y junto al río en la vía comercial norte-sur. Es una ciudad rica en monumentos y en historia, dada su ubicación estratégica en el noreste de Francia y en el centro de Europa. Merece la pena visitar la Catedral de Notre-Dame, el Museo de Arte Moderno y la Plaza de la República. Actualmente es la sede del Parlamento Europeo (sede compartida) y del Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Metz es una ciudad galo-romana, situada estratégicamente como punto de defensa, además de ser un cruze de varias rutas. Tiene unas Murallas Medievales con arcos, algunos edificios públicos interesantes y la Catedral de St Etienne, que es sin lugar a dudas el orgullo de la ciudad. Nancy es una ciudad muy conocida por su Palace Stanislas un edificio muy bello, rodeado de puertas de hierro forjado y por su Museo Municipal, en el que se traza, gracias a una excelente documentación, la historia de Lorena. Colmar es una de las ciudades más agradables de toda Lorena, sobre todo para aquellos que deseen sumergirse en la Edad Media. Sus estrechas y sinuosas calles adoquinadas están flanqueadas por casas a mitad cubiertas de madera, reconstruidas cuidadosamente por los burgueses de la ciudad. Cuenta con un Centro Histórico-Medieval y es además la cuna del vino del país de Alsacia. El Convento Dominico de Unterlinden del siglo XIII, que ahora es un museo, merece una visita para contemplar el Tríptico de Grünewald y otras obras del siglo XV y XVI.
Colmar es un lugar perfecto para empezar la Ruta del Vino (Route du Vin), y detenerse en muchas de las atractivas ciudades a lo largo del camino para probar el vino local. Turckheim, justo a las afueras de Colmar, tiene uno de los conjuntos de casas de los sigos XV y XVI mejor conservados de la zona. Los visitantes pueden recorrer la ciudad a través de sus calles por la noche para recordar la vieja atmósfera. La ciudad de Eguisheim, con su fuente del renacimiento y monumento en la plaza principal del pueblo, es también una encantadora ciudad alsaciana, con muchas casas históricas y bodegas que abren al público para la desgustación de vino. Kayersberg (el lugar donde nació el Dr Albert Schweitzer, cuya casa se ha convertido en museo con recuerdos de su trabajo y vida) tiene algunas ruinas de un castillo en una colina que ofrece una magnífica vista de la ciudad y del pintoresco riachuelo que la atraviesa serpenteante. Una ciudad particularmente popular entre los turistas es Riquewihr, con sus fortificaciones del siglo XIII y XIV, su torre campanario y sus muchas casas y patios medievales. San Hipólito, otra pintoresca ciudad donde se degusta el vino, se encuentra al pie del Castillo Haut-Koenigsbourg, el impresionante castillo medieval donde Jean Renoir filmó 'La Gran Ilusión'.
Se pueden alquilar pequeñas embarcaciones para navegar por el canal. También existe un itinerario ya programado para recorrer el Río Rhin y la travesía se hace diariamente durante todo el verano; varios hoteles proponen también este viaje por los canales. Los helicópteros y los globos de aire efectúan vuelos regulares, según el tiempo. Varios trenes antiguos de vapor hacen circuitos regulares incluyendo Rosheim/Ottrat (en la ruta del vino); en Andolsheim una locomotora de vapor recorre el Canal de Alsacia entre Cernay y Soultz. A lo largo de Alsacia hay varios talleres de artesanos que están abiertos al público, incluyendo los de pintura en cristal y madera en Wimmenau y de cerámica en Betschdorf, . Los viajes organizados que incluyen paradas y comidas de noche en el camino van desde Colmar hasta Mulhouse. Las vías para bicicletas están marcadas a todo lo largo del Rhin, donde se pueden conseguir fácilmente bicicletas para pasear. Belfort, una importante ciudad fortificada desde el siglo XVII, domina el Paso de Belfort, o Puerta de Borgoña, entre las montañas del Vosges y del Jura. Dominando las rutas de Alemania y Suiza, la ciudad llegó a ser famosa durante la guerra Franco-Prusiana de 1870-71, durante la que soportó un sitio de 108 días. Esto se conmemora con una enorme estatua de piedra, el León de Belfort, de Bartholdi, el creador de la estatua de la libertad.
La route du vin (ruta del vino) discurre entre el Rhin y una cadena montañosa de poca altitud cubierta de pinos llamada Les Vosgues. Esta zona, que está llena de pequeños pueblecitos, tiene una historia vinícola que se remonta al tiempo de los romanos. Nunca se ha entendido claramente cual fue su origen; a diferencia de otros vinos franceses, éstos dependen más del tipo de la uva que del suelo o proceso. Casi exclusivamente blanco con un sabor a fruta y seco, éste vino es un acompañamiento excelente para la comida local. La cerveza también va bien con la comida alsaciana, y como puede imaginarse, se elabora buena cerveza en las áreas de Alsacia y Lorena. La región además de excelentes vinos tiene dos manantiales de agua mineral famosos en toda Francia: Contréxeville y Vittel (este último cuenta con balneario). Eran muy conocidos por los romanos y hoy en día son los más populares de Francia. Una de las especialidades culinarias más populares de Alsacia es la truite bleu, trucha azul, que simplemente se hierve, casi viva después de salir del agua. Los ríos rápidos ofrecen la oportunidad de pescar las truchas si se obtienen los permisos (en cualquier ayuntamiento de ciudad). La cocina está muy condimentada y es abundante y distinta a la del resto de regiones de Francia. El Munster, un queso fuerte de invierno, se sirve generalmente con las semillas de la alcaravea. Las tartas de Lorena y Alsacia se hacen a base de las excelentes frutas locales: ciruelas mirabelles (pequeñas y amarillas), cerezas, peras, etc. De cada una de estas frutas también se hacen las famosas eau-de vie (agua de la vida), conocidas en el mundo entero, un fuerte licor blanco de alcohol que se bebe como digestivo después de una comida pesada. Lorena es famosa por su Quiche Lorraine (una tarta salada) hecha sólamente a la manera clásica: con crema, huevos y tocino. Nancy tiene boudin (morcilla), aunque la hay en todas partes de Francia.